Acoso en el trabajo que «no parece acoso»


Mi día a día es administrativo, trabajo en una compañía con diferentes departamentos y amplias áreas, todos los días estamos llenos de papelerías, batallando con un sistema obsoleto. Nos acostumbramos, el trabajo es fácil, además el ambiente esta excelente. Nuestros jefes y jefa nos apoyan mucho, nos han demostrado en darnos la confianza de acercarnos ante cualquier incidente.

Pero, mi jefa, he visto que no tiene esa confianza hacia mis otros jefes, o nosotros.
Ya que, hay un compañero, ya señor de unos 47 años creo, es más alto en nivel de mi jefa, esta en otro departamento pero suele pasar a «saludarla» con mucho «ánimo», casi todos los días. Este señor, solo conoce una manera de saludar, que es mencionando la figura de mi jefa, lo que lleva puesto, como lleva su cabello y haciendo ruidos de «emoción», que realmente son gemidos expresándose de lo «hermosa» que le parece mi jefa.
Mi jefa es una mujer de unos 40 años, se ve más joven la verdad, y es muy risueña. Ella ante cualquier comentario hacia a ella que parezca «halago» ella sonríe, le da «risita», pero se nota que no es una risa de alegría, es risa de compromiso e incomodidad.


Ademas, él sabe cuando hacer esos «saludos», y es más frecuente cuando no están mis compañeros masculinos, y solo quedamos las puras mujeres, a veces otras compañeras se ríen igual que mi jefa. Pero yo ya me cansé de soportar esas cosas. Así que cada que se aparece ese señor, hago mi cara de «fuchi», frunciendo mi entre ceja y como mis caras no las disimulo nada, él solo evita verme cuando entra al departamento. Pero hace un par de días, me quede con mi jefa a terminar unos pendientes, era la hora de comida y me quede sola con ella. A lo que llega este señor, que le hizo un comentario a mi jefa que va así:

«ese suéter, con manchas de leopardo, graaaw (hace ademan de garras en su mano hacia mi jefa), ese suéter, solo me dice, con todo respeto jefecita, que es bien gata salvaje, uy! que envidia su señor!» …

mi jefa, con su «risita» pero una cara de incomodidad absoluta. Acto seguido, me levanto para acercarme a la impresora y tomar mis hojas, paso lado de el, me detengo un momento y le comento:

» le pido, por favor, absténgase de esos comentarios, usted lo dice como hágalo, pero no es más que una falta de respeto hacia mi jefa»… los ojos del señor de abrieron como platos, balbuceo tantito y se excuso «pero si no estoy diciendo nada malo, ¡¿verdad jefa?!», yo no deje contestar a mi jefa, y proseguí «señor, nadie, nadie quien haga esos ruidos que usted hace a cada rato, significa algo «Bueno», menos en el trabajo, por favor absténgase de hacer esos comentarios tan incómodos, que mi jefa solo se ríe por compromiso para no molestarlo a usted».

mi jefa, tenia una cara de vergüenza y molestia que yo no le había visto, el señor solo alcance a escuchar donde se expreso muy bajito suspirando «aahhh…». Nadie mas dijo nada, yo tome asiento y continué con mi trabajo, ellos hicieron como que eso no paso, hablaron de algo del trabajo y ya, el señor se fue.

Mi jefa pidió hablar conmigo, le dio mucha pena como yo conteste, pero sabe y me dijo, que tenía razón, hay muchos comentarios que no le agradan de él, pero como a ella realmente «no le afecta», pues, no le dice nada, fuera de eso suelen trabajar bien juntos. Fue una conversación un poco larga, recuerdo que repetí mucho algunas cosas o nos desviábamos del tema. Finalicé diciendo, que realmente, esas frases que le dice ese señor, es solo una falta de respeto hacia ella, que no lo vea así solo por que «no le afecta», no significa que no lo sea.

La sociedad nos ha enseñado que ante cualquier «halago» hay que responder amablemente. Y eso solo hace que los señores como este compañero, sigan actuando así.
Hasta el día de hoy. El señor, sigue haciendo esos comentarios, pero en tono más bajo para que yo no escuche. Y mi jefa. Se sigue «riendo» . No la puedo culpar, tener un puesto de Jefa, la ha tenido expuesta a hombres quienes solo quieren exhibirla o humillarla. Los hombres no soportan que las mujeres tengamos puestos «altos» como ellos, a lo que van y atacan, según «halagan», nuestros cuerpos y estilos de vida.

La relación con mi jefa está muy bien, mientras ella y su equipo directo saquen el jale, todo está perfecto. Pero, de verdad, no me cansaré de comentarle que ese tipo de comentarios, no está bien.

Magda ✨


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