
Yo adoro a Lisi, pero no pretendo
que Lisi corresponda mi fineza;
pues si juzgo posible su belleza,
a su decoro y mi aprehensión ofendo”.
Divina Lisia mía:
Perdona si me atrevo
A llamarte así, cuando
Aún de ser tuya el nombre no merezco.
A esto, no osadía
Es llamarte así, puesto
Que a ti te sobran rayos,
Si en mí pudiera haber atrevimientos.
Error es de la lengua,
Que lo que dice imperio
Del dueño, en el domino,
Parezcan posesiones en el siervo.


Deja un comentario