
Era feliz; la suerte me halagaba,
Soñaba en dichas, ilusión y amores,
Gozábame al mirar las lindas flores
Mecidas por el aura que pasaba.
Pero ninguna mi atención llamaba,
No alagaban mi vista sus colores,
Y creyendo encontrar otras mejores
Ligera de su lado me alejaba.
Mas vino un día que miré apartado
De todas las demás un blanco lirio
Latió mi corazón entusiasmado…
Comprendió que mi afán era un delirio…
Y cerrando su cáliz delicado
Dejó en mi corazón hondo martirio.


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